Estonia está situada a orillas del Mar Báltico, al sur del Golfo de Finlandia. La «Reina del Báltico» ofrece un sinfín de atractivos turísticos, un amplio abanico de posibilidades para el ocio y la diversión. Cuenta con un hermoso patrimonio natural en el que se suceden parajes y parques naturales salpicados de fiordos, bosques y lagos. Estonia también conserva numerosas aldeas medievales pobladas de edificios de interés histórico artístico, donde se puede disfrutar de la forma de vida de antaño. Tampoco hay que olvidar sus islas misteriosas, entre las que destacan las de Saaremaa y Hiiumaa. Tallin, la capital del país, es el centro comercial y financiero de Estonia y se ha convertido en uno de los escenarios culturales más internacionales del Báltico.